Sobre este episodio
Cuando le escribí a Sebastián para invitarlo a Abierta Mente, creo que se sorprendió. ¿Yogalalama? ¿Yoga? ¿Espiritualidad? Su sorpresa cuenta lo que le sucede a la mayoría de las personas hoy: una falsa creencia de que la espiritualidad es incompatible con la vida real, con la materialidad, con el 1, 2, 3 de la vida con sus rutinas. Esto, siempre lo he pensado, viene de la religión, que, especialmente en occidente, se vive en un templo, en el que se entra, se reza y se sale a seguir siendo el mismo. Como si fuera un paréntesis de la vida, simplemente esto ocurre sin que tenga incidencia en lo demás. La espiritualidad es realmente TODO LO CONTRARIO. Es cómo vives, cómo piensas, cómo te hablas, cómo trabajas, cómo respiras, como cuidas y te cuidas, cómo amas y te amas. Y también cómo produces tu dinero y cómo lo gastas. La espiritualidad es LA VIDA MISMA, con un reto de hacerla consciente, de sentir lo que estás haciendo, de evaluarlo y de darte la oportunidad de pulir lo que sea necesario, para hacer una vida mejor para ti y para los demás. Eso es todo. Así pues, este invitado tiene TODA la pertinencia del mundo. Su invitación es sana y necesaria y su energía a mí me resultó inspiradora. Disfrútenlo. (Porque además es un crack).